perder el entrenamiento de meses, por no saber gestionar una emoción

Por Zamir Elkhiém

Te ha pasado que llevas tiempo entrenando en el Gym o con tu progreso de ejercicio habitual y por una situación inesperada que sucede, tienes una caída emocional de cualquier tipo. Y, por esta emoción o cascada de emociones te sientes sin salida y experimentas una sopa de sentimientos, muchas veces adversos que parecen montañas gigantes que no puedes vencer y que simplemente determinan un momento en tu vida de estancamiento, en donde todo se detiene y ni siquiera puedes ver cuándo terminará. Pasan los días mientras la experiencia te sumerge más y después de un tiempo notas que perdiste tiempo, energía, esfuerzo, dinero y otras cosas que invertiste con mucha dedicación y que tienes que volver a comenzar si deseas llegar a lograr lo que ya habías logrado. 


La pérdida de una pareja, de un trabajo, una situación económica, no lograr algo que tanto deseabas. Podemos crear una gran lista de ejemplos de situaciones que pueden activar crisis emocionales capaces de bloquear nuestro progreso y sabotear los logros que hasta ahora hemos tenido.

¿Qué hacer?

Las emociones son un aspecto de nuestra vida que también requiere atención. Al igual que la atención que le damos a nuestro cuerpo cuando lo entrenamos para hacerlo más fuerte y resistente, cuando lo cuidamos con los mejores alimentos, cuando lo aseamos y lo embellecemos para que nuestra apariencia física esté a nuestro favor. Tal cual, sucede lo mismo con nuestras emociones. Haz de cuenta que las emociones son otro cuerpo que tenemos y que aunque creamos que no se nota, todo el tiempo está saliendo a relucir y mostrándose de forma profunda y clara. Muestra qué tanto lo cuidamos, si está entrenado y en buenas condiciones, en tono o si está débil, enfermo, desaseado y  con mal aspecto.

Recuerda, siempre, siempre se va a ver todo, todos lo van a ver, así trates de ocultarlo o disfrazarlo. Lo más importante es recordar que antes, de lo que piensen o digan los demás, es más importante nuestra visión propia, cómo nos estamos viendo a nosotros mismos, aceptando y auto respetando. 

Aquí viene el otro reto… El hecho de que muchas veces el disfraz no lo estamos poniendo para que los demás no vean lo que realmente hay, sino para que no lo veamos nosotros mismos.

Primer paso:

Obsérvate: Si tienes la capacidad de observarse sin juicio, sabiendo que todos, absolutamente todos necesitamos el mismo trabajo interno. No importa que tan desalineado creas encontrarte, observate sabiendo que puedes cambiarlo todo. Como cuando ves el desorden de una habitación y sabes que te va a demandar un poco de esfuerzo transformarla pero no te preocupas por lo terrible que está, sino te enfocas en cómo quedará al final del día, después de hacer el trabajo, ¡Magia! Al final del día tienes una hermosa y limpia habitación. Así que no te de miedo observar.

Las reacciones siempre van a venir y con la reacción la pérdida de control. 

Date la oportunidad de observar, en el momento que estés “sintiendo” una emoción, observa, sin juzgar nada, simplemente observa y profundiza en sentirla. 

Sí en sentirla, sentir no es lo mismo que reaccionar. Siente…

Una muy buena forma de sentir y de sentir bien es respirar profundamente. Inhala profundo y siente profundo, la emoción que sea que estás experimentando, sientela bien, sin quejarse, sin reaccionar. No es pecado sentir esa emoción, nadie te obliga ni tiene que obligarte a que no sientas o a que no observes, hazlo, siente bien, no trates de ahogar la emoción, siéntela y sientela bien, respirando las veces que sea necesario, muy muy profundo. Respira y siente profundo! 

En las próximas publicaciones te voy a revelar los siguientes pasos para empezar a gestionar y a entrenar tus emociones de tal manera que te conviertas en el dueño o dueña de esta parte que cada vez que tenemos ciertas experiencia en la vida, nos ha dado tres vueltas y ha retrasado nuestro progreso, no porque sea mala esta parte de nuestra vida, sino porque no la hemos conocido, entrenado y por lo tanto gestionado. 

Nos leemos de nuevo pronto!

Siguiente
Siguiente

entrenamiento fuerte por emoción fuerte